Un disciplicador y su discípulo conversando con la Biblia abierta

Qué es Disciplicando

Disciplicando es una plataforma de discipulado cristiano diseñada para que crezcas acompañado, con contenido ordenado y con alguien que responde por ti — y para que, al terminar, puedas hacer lo mismo por otro.

De dónde viene el nombre

Disciplicando nace de unir dos palabras: discipulando y multiplicando.

No es un juego de palabras. Es una convicción: el discipulado que Jesús modeló apunta a la multiplicación. Un discípulo formado no es un depósito, es un puente.

Por eso también llamamos disciplicador a la persona que acompaña, en lugar de discipulador. Es una palabra nueva y sabemos que al principio suena extraña. La usamos a propósito, porque nombra algo que la palabra de siempre no alcanza a decir: no solo enseño, enseño para que multipliques.

En inglés hacemos lo mismo: la plataforma es Disciplying y la persona es disciplyer.

Los tres pilares

El discipulado que Jesús practicó se sostiene sobre tres columnas. Cuando falta una, el discipulado queda incompleto.

Relación — Caminar con Jesús.

Empieza con conocerle a Él, no con saber acerca de Él. Jesús no abrió un aula: llamó a doce a caminar con Él. «Venid y veréis» (Juan 1:39). Por eso la plataforma no reemplaza la relación, la organiza: siempre hay una persona del otro lado.

Instrucción — Aprender de Jesús.

La relación sin verdad es sentimentalismo. Los discípulos se sentaban a los pies del Maestro, que «les enseñaba como uno que tiene autoridad» (Mateo 7:29). Por eso el contenido es estructurado y cuidado teológicamente, no opiniones sueltas.

Multiplicación — Compartir a Jesús.

Jesús dijo: «Como el Padre me ha enviado, así también yo os envío» (Juan 20:21). El fruto es la señal de una vida transformada: «En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto» (Juan 15:8). La formación de un discípulo no está terminada mientras no esté listo para acompañar a otro.

Semillas de diente de león dispersándose en el viento

Qué incluye la plataforma

Series de lecciones. Cada lección combina video, podcast, estudio bíblico y un cuestionario. El estudio bíblico se completa dentro de la aplicación y queda guardado.

Acompañamiento real. El disciplicador ve el avance de cada uno de sus discípulos y aprueba el paso a la siguiente lección después de conversar. Hay guías de conversación para esa charla.

Herramientas de estudio. Texto bíblico, analizador de pasajes y diccionario bíblico, disponibles dentro de la plataforma. Son ayudas de consulta — una concordancia moderna — no un sustituto del trabajo del Espíritu Santo ni de la lectura personal de la Escritura. La interpretación sigue siendo responsabilidad tuya y de tu iglesia.

Sin Internet. El material se descarga al aparato y se estudia sin señal. Una vez descargado, la aplicación usa la copia guardada aunque haya conexión.

Certificados. Al completar una serie, y al ser promovido a disciplicador. No son diplomas para colgar: son un reconocimiento y un llamado a servir.

Red de discipulado. El pastor o líder puede ver cómo va creciendo la cadena: quién acompaña a quién, quién avanza y quién está detenido.

En dos idiomas

Todo el contenido está en español y en inglés. Español en disciplicando.com, inglés en disciplying.com.

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